Crear curriculums online

El currículum por competencias

Que sean tus aptitudes y competencias las que hablen por ti como candidato

En un mundo donde cada vez es más importante poner de manifiesto las habilidades y aptitudes del candidato a un puesto de trabajo frente al resto de personas que optan a ese mismo empleo, no es de extrañar que aparezcan nuevos formatos de currículum para marcar la diferencia en el proceso de selección. Uno de estos formatos de currículum es el currículum por competencias, que llega para paliar los problemas que nos pueda generar un CV cronológico, por ejemplo los vacíos que hay en nuestro currículum.

Se trata de una forma diferente de redactar un currículum, así que tendremos que conocer las diferentes partes de este tipo de CV profesional, cuándo es preferible utilizarlo en vez de un currículum básico o cómo plasmar nuestras competencias laborales en este tipo de currículum.

Como siempre, podemos recurrir al uso de plantillas para inspirarnos a la hora de redactar nuestro CV por competencias, y veremos una serie de consejos que podemos seguir a la hora de hacer un CV a partir de las habilidades y aptitudes que hemos adquirido en nuestra trayectoria.

¿Qué es el currículum por competencias?

Lo primero que tendremos que hacer es definir el currículum por competencias, y lo podríamos hacer diciendo que se trata de un modelo de currículum que busca destacar las habilidades y capacidades de un trabajador y los empleos en los que las ha desarrollado.

Esto ya supone un cambio radical en comparación con los formatos tradicionales para el currículum, ya que se trata de un documento más personal y personalizado ya que nos permite ajustar todavía más el contenido de nuestro currículum al puesto de trabajo por el que peleamos.

De esta manera, lo importante no será tanto la experiencia como lo que se ha aprendido en ella.

¿Qué diferencia un CV por competencias de uno funcional?

Una de las principales diferencias entre el CV por competencias y un CV funcional es que podemos suprimir el apartado de experiencia profesional y en su lugar incluir las habilidades, que tendrán un lugar preeminente en el currículum. Así son esas competencias las que se llevan todo el protagonismo del currículum, más allá del tiempo que hayas pasado en una empresa. Por eso se conoce como currículum por competencias.

Otro de los rasgos identificativos del currículum por competencias frente a uno cronológico es que tenemos más libertad al redactarlo, pudiendo utilizar negritas, cursivas o cambios de formato en la redacción para destacar palabras clave, aunque siempre dentro de unos límites.

De hecho, para facilitar las cosas al reclutador se recomienda destacar esas habilidades o competencias clave en la redacción, de forma que pueda acceder rápidamente a ellas, sin tener que perder el tiempo buscándolas.

Con esto no queremos decir que cuestiones como la formación o la experiencia no sean importantes en el currículum, sino que su rol es secundario en detrimento de las competencias, que al fin y al cabo es lo que quieren conocer las empresas. Sin embargo, no todo vale a la hora de redactar nuestro currículum y hay que tener en cuenta cuándo utilizar un currículum por competencias y cuándo recurrir al tradicional currículum cronológico ya que puede ser otro de los factores que decidan el éxito o el fracaso de nuestra candidatura a un empleo.

¿Cuándo usar un cv por competencias?

Hay una serie de situaciones en las que utilizar un CV por competencias puede ser más interesante que un currículum cronológico que juegue en nuestra contra. Hablamos de casos de trabajadores con poca o ninguna experiencia profesional, desempleados de larga duración o que han pasado largos periodos de su vida sin trabajar o profesionales con una gran variedad de experiencias profesionales, que han cambiado de empleo constantemente. Se trata de perfiles donde un currículum cronológico saca a relucir ciertas carencias aunque el candidato tenga las habilidades necesarias.

En estos casos, el hecho de apostar por un currículum por competencias nos ayuda a evitar la imagen de un currículum algo disperso de cara al reclutador. Eso sí, también hay que tener en cuenta las características y la filosofía de la empresa.

Este currículum nos puede causar problemas en una empresa tradicional, en apariencia más conservadora donde estén habituados al currículum cronológico e interpreten este currículum como una estrategia del candidato para ocultar las lagunas de su currículum o para tratar de disimular algún aspecto.

Todo lo contrario pasa en las empresas más modernas y rompedoras, donde las competencias son uno de los aspectos más valorados por los equipos de recursos humanos y este tipo de currículums son en teoría bienvenidos.

Está claro que no podemos juzgar a una empresa antes de conocerla y no es fácil tomar la decisión sobre si deberíamos presentar un currículum por competencias o buscar otro tipo de currículum, pero tu intuición y lo que puedas averiguar de la empresa debería ayudarte a decidir si es acertado o no utilizar este modelo.

Características del CV por competencias

La estructura del currículum por competencias guarda cierto parecido con la del currículum básico, aunque tiene algunos rasgos propios.

  1. Como es habitual, empezaremos el primer bloque con nuestros datos personales y de contacto. No pueden faltar tu nombre y apellidos, la dirección de correo electrónico que utilices habitualmente ni tu número de teléfono; y puedes añadir la dirección postal, un enlace a tus blog profesional o perfil en redes sociales profesionales, etc. Esta parte es exactamente igual que en otros modelos de currículum.
  2. A continuación pasamos a la formación. Es cierto que en un currículum por competencias este es un apartado que queda condicionado por las habilidades y aptitudes del candidato, pero no podemos olvidar que la formación es uno de los requisitos obligatorios de muchas ofertas de empleo. Igual que pasaba con los datos personales, este bloque será idéntico al del currículum cronológico, aunque a la formación académica añadiremos también la formación complementaria, que en otros formatos de currículum suele ir a parte.
  3. Entre estos dos apartados también podemos indicar nuestro objetivo profesional. Se trata de un elemento típico de modelos como el Europass que no solía utilizarse en España, pero cada vez es más habitual ver currículums donde el candidato expone su objetivo al reclutador. Se trata de un breve texto, de no más de 4 o 5 líneas, una especie de carta de presentación resumida que también nos puede servir para presentar ese currículum por competencias.
  4. Tras los datos de contacto y la formación llega la hora de las competencias, el aspecto clave en este modelo de currículum. Tenemos tres tipos de competencias que podemos destacar, empezando por las relacionadas con la personalidad y la actitud. Sin lugar a dudas es el punto más complicado del currículum, ya que hay que ser sinceros y si de verdad queremos marcar la diferencia con el resto de candidatos no podemos responder de forma genérica sino que hay que ofrecer una respuesta concreta.
  5. Por otra parte, las capacidades y aptitudes son las que revelarán hasta dónde llegará tu trayectoria profesional. A partir de las capacidades que tengas deberás demostrar lo que puedes ofrecer a la empresa, ese valor que te convierte en un valor único y superior al resto de los candidatos. En cuanto a las aptitudes, son el reflejo de las cualidades más importantes en el mundo laboral. La capacidad de aprendizaje, la flexibilidad o el ansia por superar nuevos retos son clave a la hora de demostrar tus capacidades y habilidades.
  6. Finalmente tenemos las habilidades y destrezas, un punto en el que no pueden faltar las habilidades personales imprescindibles en tu currículum. A lo largo de tu experiencia profesional habrás adquirido una serie de habilidades y destrezas que te pueden ser muy útiles para el puesto de trabajo al que te has postulado con tu CV por competencias, así que ahora es el momento de reflejarlas. Tanto en este punto como en todos los anteriores pondremos de manifiesto aquellas habilidades o características propias del puesto de trabajo al que optamos, omitiendo las que no aporten nada.

Aunque la estructura del CV por competencias sea algo diferente a la del currículum convencional, seguiremos los mismos principios de brevedad y claridad.

Debes tener en cuenta que por las manos del reclutador pasarán cientos de currículums, y si quieres que el tuyo destaque debes ser todo lo preciso que puedas para ofrecer la mayor cantidad de información posible en el menor espacio.

Una vez más, el límite de extensión admisible está en una hoja, a una sola cara. Todo lo demás es una extensión excesiva, así que si tienes más de una página tendrás que sintetizar o eliminar algún punto.

Cómo hacer un cv por competencias

Nuestras competencias laborales serán el aspecto más destacado del currículum, y una de las estrategias más recomendadas a la hora de hacer un currículum por competencias es coger nuestro propio CV cronológico y cambiar el bloque de experiencia por el de habilidades.

Así, damos todo el protagonismo a las habilidades que hemos adquirido durante nuestra trayectoria profesional, no al tiempo que hemos pasado en cada empresa o al cargo que hemos desempeñado en cada una de ellas.

Seguro que durante tu carrera has adquirido diferentes competencias laborales, pero habrá alguna que destaque por encima del resto, en especial si está relacionada con las características del puesto de trabajo para el que te postulas.

Esa competencia es la que debería ocupar un lugar destacado en el currículum por competencias, y a partir de ahí desarrollar el resto de competencias laborales que has adquirido, siempre que tengan una relación con ese empleo al que optas.

Aplicar el filtro que determina qué competencias se incluyen en el currículum y cuáles vas a omitir es uno de los momentos críticos a los que nos enfrentaremos en la redacción de nuestro CV por competencias. Por suerte, tenemos varias estrategias para ello.

Por ejemplo, si has ocupado un puesto de trabajo similar con anterioridad, puedes destacar las competencias que adquiriste en ese empleo y cómo las puedes utilizar en tu nuevo empleo en caso de que seas el elegido en el proceso de selección.

Otra cosa que puedes hacer es redactar un breve guión o esquema con tus competencias, tanto las laborales como las personales, entre las que destaca por encima de todo la capacidad de trabajar en equipo. Una vez tengas recopiladas tus competencias puedes darles prioridad según la relación que tengan con ese empleo al que aspiras y empezar a distribuirlas en los diferentes puntos del CV. De esta manera te aseguras que destacan las competencias más ligadas a ese puesto de trabajo y de que las incluyes todas en el currículum.

También existe la posibilidad de respetar la estructura del currículum cronológico destacando las competencias. Tendrás que incluir las habilidades y aptitudes adquiridas en cada puesto de trabajo, pero esta opción tiene el hándicap de que puede quedarnos un currículum muy largo. Eso sí, si eres joven y tu trayectoria profesional no es muy larga pero has tenido la oportunidad de adquirir diferentes competencias laborales y no hay grandes vacíos temporales en tu currículum puede ser un buen recurso.

Plantillas de CV por competencias

Si te enfrentas al reto de hacer un CV por competencias por primera vez y nunca has visto uno, lo mejor que puedes hacer es consultar las diferentes plantillas y modelos de currículum por competencias que encontramos en la red y utilizarlo como fuente de inspiración.

Los modelos de CV por competencias te servirán para hacerte una idea de la estructura que debes darle al texto, de cómo agrupar los contenidos, de qué competencias van en cada punto del currículum, etc.

Eso sí, recuerda que tendrás que adaptar tu currículum al puesto de trabajo al que optas. Ya hemos dicho que no podemos utilizar competencias genéricas, sino que tenemos que poner de manifiesto las que mejor encajan con el perfil que busca la empresa.

Una buena estrategia es coger la plantilla del currículum por competencias y el guión que hemos hecho con las nuestras y a partir de ahí decidir qué competencias encajan mejor en cada punto del currículum. Así tendrás un currículum por competencias muy efectivo con el que convencer a los reclutadores para que te convoquen a una entrevista de empleo.