¿Cuál es la diferencia entre una carta de presentación y una carta de motivación?

Las cartas de presentación y las de motivación son documentos muy demandados en la actualidad. Estos dos modelos de carta se utilizan para diferentes finalidades como, por ejemplo: para presentarse como candidato a un empleo, para solicitar una plaza en un máster o para acceder a un voluntariado, entre otros supuestos.

Dado que estos documentos cuentan con una importante cantidad de similitudes entre sí (función, estructura…), es posible que no sepas cuál es la diferencia entre una carta de presentación y una carta de motivación. Si es tu caso, simplemente presta atención a los siguientes apartados de este post. En ellos encontrarás la respuesta a preguntas como: cuándo es más apropiado utilizar un modelo de carta u otro o qué estilo de redacción tiene cada formato. Si quieres saber más, ¡sigue leyendo!

Diferencia entre carta de presentación y carta de motivación

Como ya te hemos adelantado un poco más arriba, estos modelos disponen de una serie de similitudes en cuanto a función y estructura: ambas cartas están dirigidas a tu introducción como potencial candidato y tienen una composición similar (presentación, contenido y despedida). Sin embargo, aunque en un primer lugar la carta de presentación y la de motivación puedan parecer la misma cosa, se trata de dos formatos con particularidades propias que las hacen distintas entre sí.

La principal diferencia que hay entre la carta de presentación y la carta de motivación reside en el tono de voz, es decir, en el estilo de redacción del documento. Esto es debido a que mientras el modelo de carta de presentación propone un texto serio y formal, el de carta de motivación se permite un tono más alegre, creativo e incluso ingenioso. En resumen, se puede afirmar que la carta de presentación es un documento más profesional, mientras que la de motivación es un formato más informal y personal.

Una vez explicada la diferencia principal entre estos modelos, el resto de particularidades tienen que ver más con a quién van dirigidas o para que se emplean. Por eso, en los siguientes párrafos te explicaremos detalladamente cuándo se debe utilizar la carta de presentación y cuándo la carta de motivación. ¡Presta mucha atención!

¿Cuándo se utiliza la carta de presentación?

La carta de presentación es un modelo que, por lo general, se utiliza como un acompañamiento del currículum del candidato. Esto es debido a que este tipo de carta va dirigida especialmente a la búsqueda de empleo. Por lo tanto, la carta de presentación es una forma de introducirse como candidato y, a su vez, de dar a conocer aspectos tan importantes como tus habilidades o los beneficios que puedes reportarle a la compañía si decide contratarte.

En muchos casos la carta de presentación es algo opcional ya que con el currículum suele ser suficiente. No obstante, emplear este modelo junto con el CV es símbolo directo de interés sobre el puesto ofertado y/o la compañía y es algo que te posicionará por encima del resto de candidatos. En pocas palabras, una buena carta de presentación siempre llamará la atención del reclutador.

Es importante destacar el hecho que este formato no requiere necesariamente de una oferta de trabajo publicada por la compañía, ya que existe la opción de enviar una carta de autocandidatura. Este modelo busca dar a conocer al candidato a la empresa cuando ésta, en principio, no cuenta con vacantes ofertadas.

¿Cuándo se utiliza la carta de motivación?

Por su parte, la carta de motivación suele ir más orientada a la búsqueda de prácticas profesionales, primeros puestos de trabajo, becas de estudio, accesos a una formación académica (máster), realizar un voluntariado e incluso puede ser un requisito para solicitar un visado.

La función de este modelo de carta no es otro que el de mostrar tu interés, entusiasmo y predisposición por ser admitido o considerado en cualquiera de los supuestos anteriores. Se podría decir que la carta de motivación se emplea para un entorno más formativo, educativo o, en definitiva, que requiera menos de experiencias profesionales.

Es muy importante que en este formato destaques aquellas motivaciones y cualidades personales que te hacen perfecto para optar a aquello que solicitas. Si logras trasmitir todo eso al receptor de tu carta, tendrás muchas posibilidades de conseguir tu objetivo y ser admitido. ¡Mucha suerte!