Crear curriculums online

Las publicaciones en un CV

¿Cómo incluir tus investigaciones o publicaciones para destacar tu perfil?

No nos cansamos de repetir que la extensión de un currículum no debería superar la extensión de una hoja, pero toda regla tiene excepciones y en este caso nos encontramos con los CV científicos, que son los que principalemnte incluyen publicaciones, aunque no son los únicos.  Muchos candidtos con cv profesionales y con perfiles con experiencia investigadora del mundo de la empresa o los negocios también pueden incluir publicaciones.

A priori, un currículum de investigador cuenta con los mismos apartados que cualquier otro (los datos de contacto del candidato, su formación y experiencia profesional, el conocimiento de idiomas y otra información complementaria), pero también tendrá que incluir las publicaciones en el CV, ya que en este caso son una parte muy importante del mismo.

Cualquier detalle puede ser determinante a la hora de conseguir una entrevista o el propio empleo, desde incluir la tesis en el CV a mencionar una a una las publicaciones. Esto hace que la extensión del currículum científico se pueda ir más allá de esa página de la que siempre hablamos, pero es algo a lo que los reclutadores están acostumbrados. La idoneidad de un candidato para un puesto de trabajo se mide por su formación, experiencia y publicaciones, así que tendremos que saber cómo hacer un currículum vitae científico.

Hay que tener en cuenta que muchos doctores o incluso estudiantes de tercer ciclo, con una amplia trayectoria investigadora a sus espaldas, suelen encontrarse con dificultades para reflejar todos los méritos de su carrera en un currículum tradicional.

Cuestiones como la asistencia a presentaciones o la participación en congresos o las publicaciones que han hecho no siempre tienen cabida dentro de un currículum convencional, así que tienen que acudir a otros formatos con una redacción y estructura que se ajusten mejor a sus necesidades en la búsqueda de empleo.

A la hora de redactarlo, siempre puedes comenzar usando una plantilla de CV con publicaciones y utilizarlas como fuente de inspiración para el tuyo. Como siempre decimos, hay que adaptar la experiencia y formación del modelo de currículum al nuestro, aunque al tratarse de un CV con publicaciones nos será más fácil ya que seleccionaremos las publicaciones que mejor se ajusten al puesto de trabajo para el que nos postulamos, las que tengan una mayor relación con ese campo de investigación, pero habrá que saber cómo hacerlo.

 

¿Cómo se pone una publicación en un currículum?

Para indicar nuestras publicaciones crearemos un bloque temático dedicado especialmente para ellas. Según el tipo de publicaciones de las que hablemos, puedes titular este bloque “Publicaciones científicas” o “Actividad investigadora”, aunque si no has publicado mucho, te vas a limitar a incluir tu tesis en el CV o cualquier circunstancia similar, puedes incluirla en el apartado “Logros” o “Méritos”.

De esta forma nos aseguramos de que la tesis o las publicaciones no quedan huérfanas, y tampoco tenemos una sección más corta que otros candidatos.

Este apartado será el cuarto bloque de nuestro currículum, después de los datos personales, nuestra formación y la experiencia profesional (no hay que confundir experiencia con publicaciones, aunque en ocasiones puedan ir unidas).

Una opción siempre interesante es añadir un bloque de presentaciones, comunicaciones y ponencias, siempre que el candidato tenga algo que incluir en él. Se utilizará el esquema

  • Fecha de presentación.
  • Título -en negrita-.
  • Nombre del evento.
  • Centro o institución organizadora, Localidad.

La extensión y el orden de las publicaciones dependerá de la cantidad de ellas que vayas a incluir en tu currículum. En este sentido, tenemos dos opciones para estructurar el CV con publicaciones:

  • Incluimos la relación de las publicaciones por orden cronológico
  • Las dividimos por tipo de publicación (libros, artículos de revistas o medios digitales, tu tesis doctoral, colaboraciones, etc.) y dentro de cada subapartado las ordenamos cronológico.

Como siempre, empezaremos por la más reciente ya que esta información es la que más interesa a los reclutadores, e iremos retrocediendo en el tiempo.

Así, una vez elegida la estructura que le darás a este apartado el primer paso será ordenar las publicaciones por fecha de publicación. Una estrategia siempre interesante es enumerar nuestras publicaciones, lo que ofrece una sensación de orden y organización. De esta manera también te aseguras de que el reclutador que recibe el currículum se hará de una idea general de tu actividad investigadora o divulgadora a través de las publicaciones que has llevado a cabo o en las que has participado.

Cada publicación necesita unos datos clave, empezando por los autores. Es posible que seas el único autor de la publicación, en cuyo caso el protagonismo será todo tuyo; pero si has colaborado con otros colegas en el trabajo debes citar correctamente a todos los autores -incluido tú-. Para ello, utilizaremos siempre el mismo formato: Apellido 1 Apellido 2, Nombre. El nombre puede sustituirse por la inicial, y deberíamos ordenar a los autores por el mismo orden en que aparecen en la publicación original.

Después de citar a todos los autores hay que incluir el nombre de la obra o el artículo, para lo que una vez más tenemos dos opciones: o escribimos todo el nombre en mayúsculas o la primera letra en mayúsculas y el resto en minúsculas. No hay una opción que sea mejor que otra, es todo cuestión de estilo, pero sí que es necesario mantener el mismo estilo para todas las publicaciones para que el currículum sea coherente y no parezca que nos hemos limitado a un simple copiar y pegar. Los títulos de las publicaciones siempre van entre comillas.

Estos dos elementoa son comunes a la hora de citar cualquier publicación en un CV, pero como hemos visto antes podemos haber hecho varios tipos de publicaciones, y cada una tiene su particularidad.

Por ejemplo, cuando hablamos de publicaciones en revistas hay que indicar su nombre en cursiva después del título y las páginas en las que se encuentra nuestro trabajo, en los libros habrá que poner la editorial que lo ha publicado y el ISBN, cuando se trata de publicaciones online habrá que incluir el portal e incluso puedes añadir un enlace si vas a presentar el currículum online.

Por último hay que fechar la publicación, y aquí volvemos a tener diferentes opciones. Lo ideal sería indicar el día, mes y año de publicación de nuestro trabajo, algo que podemos hacer en publicaciones online o en revistas científicas y especializadas.

En este caso, también puedes añadir el número de la revista, aunque por su periodicidad podemos recurrir a otras formas de fecha como “junio de 2018”, “segundo trimestre de 2018”, etc., sin olvidar el número. En el caso de los libros, no puede faltar el año en que se publicó.

¿Qué tipo de publicaciones debo incluir?

Cuando un profesional cuenta con una amplia trayectoria y ha publicado en numerosas ocasiones, se enfrenta a la difícil tarea de seleccionar las publicaciones que incluirá en su currículum vitae profesional. Aunque no estemos sujetos a las limitaciones de un CV convencional, la extensión tampoco se nos puede ir de las manos si no queremos presentar un currículum con un gran número de páginas que pueda resultar abrumador al reclutador que lo reciba.

Recuerda que tu suerte está en sus manos, así que intentaremos facilitarle las cosas al redactar nuestro currículum.

A la hora de elegir qué publicaciones vamos a incluir en nuestro currículum podemos aplicar varios filtros, empezando por las publicaciones más recientes.

El hecho de incluir tus trabajos más recientes servirán al reclutador para hacerse una idea de por dónde has orientado tu carrera en los últimos tiempos, a qué te has dedicado, qué campo has investigado, con quién has trabajado, etc. Se trata una información muy útil para el reclutador, ya que a grandes rasgos refleja los intereses profesionales del candidato y su preparación y actualización en esos campos.

Otro de los filtros que se pueden aplicar es hacer una selección con las publicaciones más destacadas de tu carrera.

Aquí nos encontramos con una elección bastante subjetiva, ya que las que desde tu punto de vista son las mejores no tienen por qué ser las más destacadas para el reclutador que reciba el currículum.

En cualquier caso, haber publicado en medios de referencia en tu campo o haber conseguido importantes logros que aparecen reflejados en las publicaciones nos pueden ayudar a identificar los mejores “logros”.

Como hemos dicho al principio, hay que tener en cuenta las publicaciones relacionadas con el puesto de trabajo al que optamos. Es una forma más de demostrarle al reclutador que tienes todo lo que nos exigen para ocupar ese puesto de trabajo, que cuentas con experiencia en el sector para el que te postulas y que además tus trabajos han conseguido ser publicados.

Las publicaciones pueden servir a la empresa para hacerse una idea de cómo trabajas, de qué puedes aportar a la empresa, etc. Aunque no sean tus publicaciones más recientes, puedes incluirlas.

Es posible que a lo largo de tu trayectoria hayas hecho publicaciones que no tengan nada o casi nada que ver con el puesto de trabajo al que optas. En ese caso es preferible pasar por alto esas publicaciones irrelevantes, que sirven para engrosar el currículum y poco más, en especial si tienes en tu haber otras publicaciones que puedan aportar algo al reclutador.

Solo en caso de no tener demasiadas publicaciones, o de que se trata de publicaciones muy relevantes, podemos incluirlas en el currículum.

De hecho, la respuesta a qué publicaciones deberíamos incluir en el currículum suele estar en un término medio que incluya todos los filtros que hemos visto. Está claro que las publicaciones más relacionadas con el empleo al que optas no pueden faltar, igual que las publicadas en medios de gran prestigio en tu ámbito profesional.

Pero tampoco podemos obviar las más recientes, que serán los primeros en aparecer. Si no los incluyes puede dar la sensación de que llevas tiempo sin publicar nada, algo que podría jugar en tu contra.

¿Cuándo es recomendable incluirlas?

Es posible que algunos candidatos se limiten a incluir las publicaciones con el simple objetivo de hacer más extenso su currículum, como suele decirse “para engordarlo”, pero ese es un error muy común.

Por mucho que hayas publicado, si presentas tu currículum para un puesto de trabajo que no tiene nada que ver con el ámbito de tus publicaciones -por ejemplo, un cambio de carrera- es mejor prescindir de ellas, ya que difícilmente aportarán nada. Hay que saber cuándo incluirlas y cuándo no.

Sí que deberías incluir tus publicaciones cuando te veas obligado a hacer un CV, para trabajar en ámbitos como la educación, la investigación o en organismos y entidades públicos, donde el hecho de haber publicado nuestros trabajos e investigaciones nos puede ayudar a sumar puntos en el proceso de selección. Es más, según para qué trabajos nos solicitarán la relación de nuestras publicaciones para valorar si tenemos méritos suficientes o no para ocupar ese empleo al que optamos.

Un investigador también puede incluir las ponencias que ha hecho en congresos o foros dentro de su currículum. Como hemos visto, podemos dedicarles un espacio a parte o mencionarlas junto a las publicaciones, y las pondremos en los mismos casos en que hablamos de estas. Una vez más, las ponencias son un factor diferencial que puede ayudarnos a ganar puntos en el proceso de selcción, pero también hay que tener claro cómo poner una ponencia en el CV.

No vale todo, solo podemos incluir aquellas ponencias en las que el candidato ha actuado como ponente o los congresos donde se ha presentado algún trabajo, siempre con el candidato como protagonista. Seguiremos el mismo formato que para las publicaciones, siempre desde el más reciente al más antiguo, y destacando las ponencias que estén más relacionadas con el empleo al que optamos si nos vemos obligados a recortar y no las podemos incluir todas porque son muchas.

Por último, puedes añadir tu tesis en el CV, incluyendo la universidad en la que la desarrollaste y las posibles becas o ayudas que hayas recibido, además de las menciones.

No es una publicación en el sentido estricto del término, pero la tesis doctoral también implica un arduo trabajo de investigación y redacción del tema tratado en el trabajo, y podríamos considerarlo una publicación más. Con esta información reforzamos nuestro currículum y nuestra candidatura al un puesto de trabajo.

Si no tienes claro cómo incluir las publicaciones en tu cv o bien, quieres utilizar una plantilla, OnlineCV te puede ayudar con su editor online de currículums en la que podrás utilizar nuestros diferentes modelos de curriculum y redactar el tuyo con los ejemplos y consejos que te ofrecemos.