¿Quieres dejar tu trabajo y no sabes como?

¿Listo para dejar tu trabajo? No te dejes engañar pensando que la última impresión que dejas en tu empresa no es importante. De hecho, ésta importa tanto o más que la primera.

¿Por qué? Porque si das una mala primera impresión al comenzar un nuevo empleo, tienes tiempo para cambiar la situación a medida que continúas construyendo relaciones laborales y trabajando para la empresa.

renunciar a tu trabajo

Sin embargo, si das una mala última impresión al dejar tu trabajo, no tendrás el tiempo suficiente para cambiar las cosas. Quedar mal con tus compañeros o jefes en tu despedida de la empresa puede borrar toda la buena voluntad y el esfuerzo que pusiste para forjar una tu imagen.

Independientemente de cuánto te disguste tu trabajo, tu jefe, tu equipo o tu empleador, no renuncies a tu trabajo de ninguna manera que pueda hacerte quedar mal como empleado.

Por tanto, si has decidido dejar tu trabajo, vete de una forma correcta que demuestre profesionalismo. Hagas lo que hagas, no crees problemas que puedan seguirte durante años y dañar a largo plazo las relaciones o referencias laborales.

Para que lo veas más claro, en este artículo, vamos a darte algunos consejos prácticos para renunciar a tu empleo sin quedar mal con nadie.

Informa a tu supervisor antes que cualquier otra persona de la empresa

Por supuesto, asegúrate de que tu supervisor directo sea la primera persona de la compañía en enterarse de tu renuncia. Después de que hayas decidido dejar tu trabajo, resiste el impulso de contárselo a otros antes que a su jefe.

Tu supervisor no debe descubrir por otras personas que estás planeando dejar tu puesto y, si le cuentas a otros antes, corres el riesgo de que se entere de tu situación por terceras personas y podrías quedar mal como profesional.

Si quieres decírselo a un amigo o compañero cercano, asegúrate de que la persona vaya a guardarte el secreto hasta que lo hayas comunicado a tu supervisor. Es necesario que tu responsable directo sepa de tu renuncia directamente por ti.

¿Está bien renunciar a tu trabajo por teléfono si no te gusta tu jefe/empleador? La respuesta es no. Excepto en circunstancias extremas o inusuales, dejar tu empleo por teléfono, mensaje de texto, correo electrónico, mensaje directo de redes sociales o cualquier otra forma de comunicación a distancia es una forma de perjudicar vínculos y es, posiblemente, una de las menos profesionales de renunciar a un trabajo (incluso cuando no te gusta).

Notifica con antelación tu renuncia laboral

Avisar con antelación es un protocolo estándar de tu inminente renuncia. El aviso más común es de dos semanas, pero sin duda puedes dar más margen si lo consideras necesario.

En puesto de mayor responsabilidad, es posible que se deba avisar con algo más de tiempo. Para asegurarse de esto, lo mejor es echar un vistazo al contrato laboral o a la normativa vigente en caso de que éste no lo especifique.

Aunque no es recomendable, si tienes que notificarlo con menos tiempo del especificado en tu contrato, lo ideal es que seas sincero y trates de llegar a un acuerdo formal con tu jefe o empleador.

Presentar una carta de renuncia

Si eres un verdadero profesional, es probable que hayas enviado una carta de presentación para dar una buena imagen y asegurar la entrevista para el trabajo al que ahora vas a renunciar. Ahora es tiempo de hacer lo mismo, pero para despedirte. Presta tanta atención a tu carta de renuncia como a tu carta de presentación.

Una vez más, la forma en la que renuncias a tu trabajo es importante y lo que dices en tu carta de renuncia permanecerá en tu historial de empleo mucho después de que te hayas ido. Las mejores cartas de renuncia incluyen los siguientes cinco componentes: claridad, aviso previo, apoyo de transición, gratitud y brevedad.

Tu carta de renuncia no solo proporciona un documento escrito que respalda el hecho de que estás dando la notificación previa, sino que también refleja tu carácter y profesionalismo y envía una señal de que respetas a tu equipo y a tu empleador.

Ofrece a tu jefe/empleador un plan de transición

Este es un informe o documento que detalla los asuntos pendientes, los plazos del proyecto y las necesidades del cliente. Si creas este plan, no solo no dañarás tu reputación, sino que harás que tu empleador se quede con un buen sabor de boca.

Este es ese paso adicional que muchos profesionales toman para garantizar una transición sin problemas para la organización, el supervisor, el equipo y las partes interesadas internas y externas que pueden verse afectadas por la renuncia.

Un estado y un plan de transición ayudará a limitar la interrupción que tu renuncia está destinada a crear y minimizará los problemas para los clientes y para el proyecto en la mayor medida de lo posible.

La creación de este plan reflejará tu compromiso con el puesto, con resultados de calidad y con tu organización y aumenta en gran medida la probabilidad de una transición suave y exitosa. El empleado que reemplace tu rol también lo apreciará mucho.

No renuncies a tu trabajo cerrándote puertas

La mayoría de trabajadores renuncian a un empleo en algún momento, ya sea por una razón u otra. Independientemente de que estés ascendiendo en la carrera profesional o porque simplemente no te gustaba, es probable que hayas renunciado a uno o más trabajos durante tu carrera, o al menos es posible que lo hagas en el futuro.

Las personas dejan los trabajos y es completamente normal (y aceptable) que sigan adelante por varias razones. De hecho, renunciar no es el problema, pero la forma en que abandonas tu trabajo puede crearte algunos inconvenientes.

Cuando renuncias a tu empleo de la manera correcta, puedes pasar felizmente a tu próximo empleo, iniciativa empresarial, empresa comercial, programa escolar, año sabático o cualquier otra cosa que te atraiga.

También puedes mantener relaciones y contactos con futuros ex compañeros y jefes sin experimentar arrepentimiento o sufrir las consecuencias negativas que ocurren después de cerrar puertas innecesariamente.