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Las Referencias en el Currículum

Cómo añadir tus referencias para destacar tu candidatura

Uno de los elementos que pueden ser determinantes a la hora de conseguir un puesto de trabajo son las referencias que los reclutadores puedan obtener de ti. Se trata de referencias en base a tu trabajo anterior o referencias académicas, igualmente válidas, y este es un aspecto que no podemos dejar al azar. Si lo haces, corres el riesgo de que el reclutador tire de contactos en tus antiguas empresas o de LinkedIn para comprobar esas referencias y que la persona con la que contacte no te recuerda o no le de la mejor opinión posible de ti.

Para evitar estas situaciones desagradables, que pueden poner seriamente en peligro tu candidatura, siempre es preferible añadir tú las referencias que consideres más interesantes en el currículum.

No vamos a incluir una por cada puesto de trabajo ocupado, sino que seleccionaremos las que más nos convenzan. Ten en cuenta que deberían estar relacionadas con el puesto de trabajo que quieres ocupar, aunque en esta ocasión se trata más de analizar a la persona en general y no tanto las habilidades que tiene, por lo que somos un poco más libres.

¿Cuándo son necesarias las referencias?

La respuesta simple sería decir que siempre es interesante aportar referencias en un currículum, ya que es una forma de ponerle las cosas más fáciles al reclutador, pero la solución a la pregunta es un poco más compleja.

En algunos países, incluir las referencias es un requisito obligatorio y su ausencia es motivo suficiente para descartar una candidatura. Por suerte, en España no hemos llegado a esos extremos aunque es algo que deberías tener en cuenta si vas a buscar trabajo en el extranjero.

Muchas veces, la necesidad de referencias está asociada al sector y a la fase del proceso de selección en la que se encuentra el candidato. Hay sectores o puestos de trabajo muy técnicos en los que los reclutadores necesitan contactar con las personas de referencia del candidato para saber la persona a la que elegir para ocupar un puesto de trabajo.

Lo más habitual es consultar las referencias al final del proceso de selección, cuando el reclutador ha hecho una preselección con los candidatos que mejor se ajustan al perfil, y solo falta por tomar la decisión final.

Hay casos como los de los freelance o los trabajadores por cuenta propia, por ejemplo los contratistas, en los que también es bastante recomendable añadir referencias. A diferencia de los candidatos “convencionales”, no siempre incluyen en su currículum una relación de empresas para las que han trabajado, o de todas con las que lo han hecho, de forma que es interesante añadir los contactos de referencia para que el reclutador pueda comunicarse con ellos en caso de necesidad.

En ocasiones, el candidato no incluye directamente la información de contacto de sus referencias a la hora de redactar el currículum, sino que prefiere incluir fórmulas como “referencias disponibles”, “referencias bajo solicitud”, etc. y aportar más adelante esa información. Si tienes referencias, deberías incluirlas directamente en el currículum y no hacer que la empresa contacte contigo para pedírtelas. Aunque el espacio del que dispones no sea muy grande, siempre es preferible aportar esa información útil y así facilitar las cosas al reclutador.


Si decides incluir a tus referencias en el currículum deberás tener en cuenta una serie de aspectos, empezando por las personas a las que incluyes. No debe ser necesariamente el responsable de la empresa o tu jefe, puede ser alguien de confianza dentro de la empresa, como un compañero. Lo que deberías buscar son personas que puedan hablar positivamente de ti y de tu capacidad laboral, que se sientan cómodas hablando de ti y que te recuerden bien, ya que así podrán contestar preguntas concretas.

Una buena estrategia es hablar antes con la persona a la que vas a poner de referencia para consultarlo. Por desgracia, algunas firmas prohíben a sus trabajadores dar referencias de antiguos empleados a empresas de la competencia así que asegúrate de que no vas a perjudicar a un antiguo compañero incluyéndolo en tu lista de referencias.

Elige bien a los candidatos, y recuerda que deben ser referencias profesionales o académicas, no vale incluir referencias procedentes de tu vida personal.

Aunque te pueda resultar chocante, las referencias académicas pueden llegar a ser más útiles que las profesionales, y están muy bien valoradas por los profesionales de recursos humanos.

No vamos a poner una extensa lista de referencias, ya que nos ocupará demasiado espacio que deberíamos dedicar a datos más relevantes como la formación o la experiencia laboral, es suficiente con añadir 2 o 3 referencias al currículum. Eso sí, referencias de confianza que sepamos que jugarán a nuestro favor cuando les llame el reclutador.

¿Es bueno poner referencias en el CV?

Dicho esto, parece que poner referencias en el currículum es todo un acierto. Siempre que se trate de referencias válidas, es una información muy interesante para el reclutador -incluso aunque no las vaya a utilizar-. Para reforzar todavía más tu candidatura, puedes adjuntar una carta de recomendación a tu currículum, lo que nos abre nuevos interrogantes como a quién pedir una carta de recomendación o cómo indicar en el CV que la vamos a adjuntar.

Si para incluir las referencias en el CV nos podía valer cualquier compañero junto al que hayamos trabajado, para la carta de recomendación tendremos que acudir al responsable de la empresa o del departamento en el que hemos trabajado, al personal de recursos humanos o, si elegimos una carta de recomendación académica, al responsable de nuestra tesis, de nuestro trabajo de final de grado o máster o, en su defecto, a algún profesor que nos haya guiado durante nuestra vida académica.

Aún así, debes solicitar la carta de recomendación a la persona adecuada en el momento adecuado. Asegúrate de pedírsela a uno de los responsables con los que tengas buena relación, que pueda hablar positivamente de ti. Si no hay demasiada confianza puedes enviarle un correo electrónico solicitándole la redacción de esta carta de recomendación, indicando para que la quieres. No te olvides de agradecerle el tiempo que ha invertido o va a invertir en la redacción de tu carta de referencia.

Hay empresas que redactan la carta de referencias automáticamente como forma de agradecer a sus ya antiguos trabajadores los servicios prestados, aunque en la mayoría tendremos que solicitar la carta de referencias directamente. Esto es algo muy interesante especialmente en el caso de los jóvenes trabajadores que han cumplido con un periodo de prácticas y que no tienen más referencias que las que puedan obtener tras este periodo de formación en la empresa. Con esta carta de recomendación refuerzan su candidatura.

La carta de recomendación es un documento que adjuntaremos al currículum, pero tendremos que informar sobre ello al reclutador. En ocasiones, encontrar cómo poner en el CV que tienes una carta de recomendación puede ser un problema, más teniendo en cuenta el límite de extensión de una página. Una buena solución es incluir un anexo con la documentación adjunta, donde aparezca la carta de recomendación junto a otros documentos que puedas adjuntar como tu vida laboral, una carta de presentación, etc. Otra de las opciones que tenemos es indicar en el apartado referencias que se adjunta la carta de recomendación.

Cómo escribir las referencias en el CV

Lo primero que debes tener en cuenta es no confundir las referencias con la carta de recomendación ya que, pese a ser conceptos parecidos, no es lo mismo. Ya hemos visto cómo indicar que se tienen referencias, así que vamos a ver cómo redactar el apartado de las referencias, para lo que tenemos dos fórmulas: indicar directamente la referencia o añadir a la referencia un pequeño fragmento de la descripción que hace la otra persona de nuestras habilidades y capacidades laborales.

Habitualmente se utiliza la primera fórmula, proporcionar el nombre y datos de contacto de esa persona de confianza junto a la que hemos trabajado. Tendrás que indicar su nombre y apellidos, la empresa en la que trabaja, correo electrónico profesional y teléfono. Si tiene teléfono de empresa, deberías indicar ese número.

Hay que recalcar que deberías solicitar permiso a esa persona para incluirla en tu currículum, ya que estamos hablando de dar sus datos personales a una empresa.

También tendrás que pedirle permiso si optas por el segundo método, añadir un pequeño fragmento escrito por tu contacto de referencia, o al menos aprobado por él. Este método es un cruce entre la carta de recomendación, aunque en versión muy reducida, y la opción de validar las habilidades de tus contactos de LinkedIn, y también tendrás que adjuntar los datos personales y de contacto de esa persona que valida las referencias. Este método es poco habitual, ya que nos exige un espacio del que no siempre disponemos en el currículum.

Asegúrate de poner bien los datos de contacto de tu referencia, ya que uno de los peores errores con los que nos podemos encontrar en un CV es que los datos de contacto sean erróneos. Piensa que si el reclutador intenta contactar con alguna de tus referencias y no obtiene respuesta porque te has equivocado al poner el número de teléfono o el correo electrónico dará la sensación de que se trata de referencias falsas, de que has mentido con ellas, algo que jugará claramente en tu contra y que incluso podría suponer el descarte de tu currículum.

Debes tener los datos actualizados. Si esa persona cambia de número de teléfono o de dirección de correo electrónico hay que cambiar los datos de contacto de las referencias de tu currículum. Una buena solución a este problema es contactar con nuestra referencia antes de enviar cualquier CV para asegurarnos de que sigue de acuerdo con que incluyamos sus datos y que no los ha cambiado desde que hablamos por última vez. Así, también está alerta ante la posible llamada que pueda recibir y aprovechar para hablarles del tipo de empleo que buscas y qué pueden decir de ti.

Otra de las razones para contactar con nuestra referencia antes de enviar el currículum es confirmar que sigue trabajando en la misma empresa, ya que quedaremos muy mal si ofrecemos al reclutador una referencia desactualizada. Cuando el contacto deja de trabajar en la empresa donde estuvimos deja de ser una referencia válida, ya que estamos ofreciendo una referencia de una empresa en la que nunca hemos trabajado. Por suerte, con las referencias académicas no pasa lo mismo y podemos mantenerla aunque el profesor cambie de centro.

La carta de recomendación y las referencias no son incompatibles: el autor de la carta de recomendación que adjuntes a tu CV también puede aparecer como referencia. Aún así, es recomendable que sus datos de contacto aparezcan también en la carta, ya que a pesar de ser dos documentos complementarios siguen siendo diferentes, y una vez leída el reclutador puede tener la necesidad de ponerse en contacto con esa referencia para corroborar lo que dice en la carta. Sobra decir que en este caso también actualizaremos los datos de contacto de esta persona.

Ejemplos de referencias en el CV

Si quieres ver ejemplos de referencias laborales en un currículum, puedes descargar las plantillas de currículum con referencias que tienes disponibles. Cualquier herramienta es buena a la hora de redactar nuestro currículum y dotarlo de una mayor capacidad para convencer a los reclutadores, y las plantillas y ejemplos de currículum son una excelente ayuda.

En ellos encontrarás ejemplos sobre cómo introducir las referencias en tu currículum, qué fórmulas puedes utilizar, cómo indicar que se tienen referencias o una carta de recomendación, etc.

Más allá de consultar los ejemplos de referencias para adjuntar a tu currículum, tendrás que dar tu propio toque personal a estas plantillas o modelos de currículum si decides redactar tu CV con una de ellas.

Tu currículum debe ser algo personal, que diga mucho de ti, y no podemos limitarnos a copiar los ejemplos que encontramos cambiando los datos. Asegúrate de personalizar todos los elementos de tu CV y de ofrecer las referencias que más puedan aportar al puesto de trabajo al que aspiras.